- La iniciativa busca regular las denominadas “hordas” de vehículos y avanzar hacia un modelo de tolerancia cero frente a conductas temerarias en la vía pública.
- El proyecto incorpora medidas extraordinarias para restablecer el principio de autoridad y fortalecer la articulación con la Policía y la Justicia.
El intendente Eduardo Accastello ingresó esta mañana al Concejo Deliberante un Proyecto de Ordenanza que propone declarar el Régimen de Excepción Vial y de Protección a la Convivencia Ciudadana. La iniciativa surge ante la grave problemática generada por conductas antisociales en el tránsito, la circulación organizada de “hordas” de motocicletas y la creciente contaminación sonora que afecta a los vecinos.
Al presentar el proyecto, Accastello sostuvo que los municipios están alcanzando el límite de sus capacidades operativas con el marco legal actual. Señaló que inspectores y fuerzas de seguridad realizan “un esfuerzo sobrehumano” cada fin de semana, enfrentándose a grupos que “se burlan de las normas convencionales de tránsito”. En ese sentido, advirtió que las leyes vigentes “fueron pensadas para ciudadanos que cometen errores, no para grupos que buscan coordinar la anarquía y generar descontrol y violencia”.
El intendente agregó que “ante situaciones extraordinarias, el Estado debe responder con medidas extraordinarias”, remarcando que no se puede permitir que el derecho a circular “de unos pocos, ejercido de manera abusiva y temeraria”, afecte la salud, el descanso y la seguridad de la mayoría. Subrayó que resulta imperativo restablecer el principio de autoridad en la vía pública.
El proyecto de ordenanza también se plantea como una herramienta clave para fortalecer la colaboración institucional con las Fuerzas Policiales y el Poder Judicial, instruyendo al municipio a formular denuncias penales cuando surja la presunta comisión de delitos. Entre sus principales disposiciones, prohíbe la circulación y el estacionamiento de vehículos con escapes adulterados o sistemas de audio que superen los límites permitidos, habilita la retención inmediata de rodados y autoriza el uso de la fuerza pública para secuestrar unidades encadenadas o aseguradas en espacios públicos.
Además, incorpora la figura de responsabilidad objetiva y solidaria para quienes integren las denominadas “hordas”, definidas como grupos de cinco o más vehículos que circulan en conjunto, ocupando la calzada, intimidando a terceros o realizando maniobras temerarias. Para estos casos, el proyecto triplica las multas y suma sanciones accesorias como la inhabilitación para conducir por entre 6 meses y 2 años, el decomiso de escapes adulterados y la exclusión de beneficios sociales municipales.
La normativa también profundiza el combate contra las picadas, estableciendo que los vehículos secuestrados con modificaciones estructurales para carreras de velocidad que no sean retirados o regularizados en los plazos legales podrán ser decomisados de manera definitiva. En esos casos, se priorizará el remate judicial de las unidades para destinar los fondos a educación vial y equipamiento hospitalario, o su compactación, eliminando de circulación vehículos que representen un riesgo para la seguridad pública.